8 ventajas de ir a clase

¡ESPERA! No te vayas del blog. Dale una oportunidad a este artículo y luego decides. Si no es por mí, hazlo por Cal Newport, experto en técnicas de estudio y un fiero defensor de la asistencia a clases 😉 Aquí tienes el enlace a su blog.

En muchas clases de Medicina, cuando no se pasa lista, muchos estudiantes caen en la tentación de faltar. Esto pasa sobre todo en los años clínicos.

Aula de Medicina

…Y el profesor buscando por los rincones…

Las razones (como tú lo llamas) son variadas:

  • “el profesor es aburrido”
  • “es demasiado temprano”
  • “llego con mucho sueño y no me entero de nada”
  • “ya tengo los resúmenes de las academias MIR”

Si decides no ir a clase, asegúrate de que sea por una buena razón (hablamos de ello en este artículo).

Voy a darte 8 razones importantes para no faltar a clase salvo imprevistos (enfermedad, etc). Te conviene ir a clase y te facilitará el estudio posterior. Abre bien los ojos:

1. Es una forma más rápida de entender un tema porque estás en silencio y concentrado bajo la mirada del profesor y rodeado de otros estudiantes silenciosos y concentrados.

2. Normalmente cada  hora de clase perdida se traduce en 2-4 horas de tiempo invertido en obtener las ideas clave de un libro o un “tocho” (los tochos están tan trabajados que no están resumidos). ¿Por qué? Porque en el libro o el tocho no hay énfasis al hablar; no hay señales sutiles de que “esto” o “aquello” suele caer en los exámenes. No hay resumen. Hay referencias a artículos. Hay información complementaria que tú no necesitas conocer en una primera lectura (y probablemente tampoco para el examen). En una clase el profesor siempre resume, no tiene más remedio. Ese resumen que extraes de una clase ya es un montón de trabajo adelantado.

3. Los profesores suelen dar señales más o menos sutiles de qué partes del material son más útiles o deben conocerse (es decir, partes que caerán en el examen). ¡Incluso pueden ofrecer ejemplos de preguntas de examen de otros años!

4. Cal Newport (el autor del blog study hacks) destaca algo importante: si faltas a una clase por pereza, o porque no quieres madrugar, corres el riesgo de tomarlo como un hábito. Tendrás que gastar demasiada energía en vencerlo. Mejor crea hábitos que te favorezcan a la hora de estudiar.

5. Es tu profesión. El hecho de hacer el esfuerzo de acudir al aula es tonificante para tu disciplina. Si el profesor es malo o ya te sabes el tema presentado, Cal Newport recomienda usar esa clase para repasar otras cosas, ya que un aula llena de estudiantes concentrados es un buen sitio para estudiar. Yo te sugiero que te lleves el libro o los apuntes de referencia de la asignatura y vayas marcando o subrayando sobre ellos según habla el profesor.

Si tienes curiosidad por conocer más consejos de Cal Newport, puedes echar un vistazo a alguno de sus libros. Este de debajo de estas líneas me ha gustado mucho.

6. Si el profesor te conoce de las clases y de las horas de tutoría, a la hora de calificar tu examen, te concederá el beneficio de la duda (en caso de que te falte un poco para aprobar o para subir de nota). Ahora bien, que te conozca porque atiendes su charla. No uses su clase para charlar con un amigo al fondo del aula, por Dios…

7. No siempre basta con el manual de la academia MIR. Algunos son excelentes y contienen gran parte de la información que necesitas para la asignatura. Otros son insuficientes, si dicha asignatura apenas tiene preguntas en el MIR. De modo que asegúrate de que un manual MIR determinado sirve para esa asignatura antes de usarlo como texto base.

8. Ya sé, ya sé… Siempre hay algún compañero que no va a clase y saca buenísimas notas con estudiar los apuntes por su cuenta. De hecho, en una ocasión vino a verme un alumno del año pasado que faltó a todas las clases, pero sacó un 10 en el examen… Bueno, siempre habrá superdotados o grandes memorizadores en tu curso. Este estudiante en concreto puso en marcha una serie de técnicas que le permitieron sacar el máximo provecho a sus horas de estudio (ya iremos hablando de ellas en el blog). Pero asegúrate de que tú también serás capaz de hacerlo así, o más te vale asistir a clase y descubrir lo que a ti te funciona.

 

¿SE TE OCURREN MÁS RAZONES PARA NO FALTAR A CLASE…O SE TE OCURREN 8 BUENAS RAZONES POR LAS QUE FALTAR A CLASE Y APROVECHAR EL TIEMPO PARA OTRAS COSAS? ANÍMATE A DEJAR TU OPINIÓN 🙂

*”tocho”: forma de llamar en la Universidad Autónoma de Madrid a los apuntes procedentes de años previos, generalmente completados y trabajados con libros de texto. En otras universidades se usan las notas elaboradas por la “comisión de apuntes”.

Almudena Trinidad
almudena@dominalamedicina.com

Soy médico otorrinolaringóloga en un hospital de Madrid y Profesora Asociada de Medicina en la UAM. Ayudo a estudiantes de Medicina a desarrollar técnicas de estudio más eficaces para lograr mejores notas, recordar durante más tiempo y sentirse más seguros y felices con sus estudios.

7 Comentarios
  • Patricia
    Publicado a las 16:31h, 20 noviembre Responder

    Soy estudiante, siempre voy a clase y estoy completamente de acuerdo con esta entrada. Ir a clase me ahorra un trabajo que luego en casa me llevaría el doble de tiempo. Y aunque algún profesor sea malo, el mero hecho de escuchar me ayuda a hacerme una idea del contenido de esa clase, y así sé qué tengo que repasar de otros cursos o en qué tengo que incidir más a la hora de organizarme el estudio.

    Un saludo y gracias por el blog 🙂

    • Almudena Trinidad
      Publicado a las 21:41h, 20 noviembre Responder

      La verdad es que en este asunto de ir o no ir a clase hay opiniones para todos los gustos. Yo estudié en los 90 y siempre iba a clase porque era la única manera de tener unos resúmenes decentes. Ahora hay manuales MIR, apuntes de otros años en formato digital y fuentes online. Creo que lo fundamental es darse cuenta de qué le va mejor a cada uno, y si dejas de ir a clase, que estés seguro de que lo haces porque puedes suplirlo con tu trabajo personal, que no faltes simplemente por pereza.
      Por ejemplo, en la UAM la ORL consta de 26 temas+seminarios. Si vas a las clases, ya son 26 horas de trabajo que has hecho con la asignatura. Si no asistes a clase, asegúrate de que vas a suplir adecuadamente esas 26 horas.
      Un saludo y gracias a ti por pasarte por el blog. 🙂

  • Mireya
    Publicado a las 19:08h, 14 abril Responder

    En Málaga tenemos clases de 8 a 10 y de 10.30 a 15.00 prácticas, llegas a casa y acabas de comer casi a las 16.00 y las asignaturas tienen entre 600-800 folios (usamos un sistema de tomar apuntes: hacemos cooperativas, varios alumnos toman apuntes que se venden en reprografía y, quienes hacen apuntes, obtienen todas las asignaturas gratis), por lo que ir a clase supone levantarse a las 6.30, por lo que la tarde se hace demasiado corta. Si a esto le sumamos el vivir en piso de estudiantes, hay que hacer de comer, limpiar y todas las tareas que suponen tener una casa…Por lo que esas horas de clase son muy buenas para dormir, estudiar y limpiar.

    • Almudena Trinidad
      Publicado a las 20:39h, 14 abril Responder

      Entiendo… Lo que me pregunto entonces es si suele haber muchos voluntarios para tomar apuntes o la gente prefiere pagar y dormir más

      • Mireya
        Publicado a las 16:39h, 15 abril Responder

        Todos los años cubrimos los puestos necesarios, incluso a veces hay que sortear los puestos, pero va bastante bien y es una forma de que todos estudiemos sobre los mismos apuntes 🙂

  • Raffi
    Publicado a las 20:28h, 10 octubre Responder

    Hola,

    ¿En que post podría encontrar las técnicas que utilizó este estudiante para sacar un 10 en el examen?

    Gracias

    • Almudena Trinidad
      Publicado a las 20:41h, 10 marzo Responder

      Hola, Raffi,

      Este estudiante no tenía técnicas especiales aparte de empezar a estudiar con tiempo, y ser muy activo para comprender la materia desde el primer día. En ocasiones los estudiantes son muy pasivos en las prácticas porque no pueden trabajar directamente con el paciente. Este estudiante, en vez de aburrirse y desconectar, estaba activo constantemente, preguntando y tomando notas. Luego pasaba las notas la misma tarde al manual de estudio para tener la información preparada cuando llegase el tiempo de memorizar para el examen.

      De cara a la preparación para el examen, empezaba siempre con varias semanas de antelación. Desconozco si usaba alguna técnica especial de memorización.

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