Pensamiento difuso: aprender mientras descansas

Ya hemos hablado en el blog de cómo usar el “subconsciente” o el “nivel profundo” para conocer la respuesta correcta en exámenes test. ¿Sabes a qué me refiero? Es ese “golpe” de certeza que brota del interior de tu mente cuando te hacen una pregunta de examen, y todo lo estudiado en días previos comienza a brotar casi sin esfuerzo. Es esa sensación absoluta de seguridad en una respuesta que en la inmensa mayoría de los casos te permite acertar la pregunta. Marina, una estudiante de Medicina, habló de ello en los comentarios de la entrada sobre cómo hacer exámenes tests.

Es algo muy parecido a lo que algunos expertos llaman “pensamiento difuso”.

Yo descubrí este recurso cuando estaba preparando el MIR. Seguramente ya lo usaba desde el principio de la carrera, pero cuando preparaba el MIR comencé a utilizarlo por sistema. Incluso, me dediqué a cultivar ese nivel profundo, porque me di cuenta de que me daba prácticamente un 100% de aciertos en los simulacros.

¡PERO NO SABÍA QUE PODÍA USAR EL PENSAMIENTO DIFUSO PARA APRENDER!

Quizás pienses que te estoy hablando de fantasías, de fantasmas o de pseudociencia.

Todo lo contrario, te estoy hablando de una cualidad fantástica que todos poseemos en nuestro cerebro y que puedes aprender a usar sistemáticamente

  • Para descansar sin remordimientos entre sesiones de estudio concentrado
  • Para asimilar conceptos difíciles sin machacarte durante horas
  • Para disfrutar de ratos de ocio (deporte, música, aire libre) incluso en las semanas finales de exámenes

Sigue leyendo si quieres conocer el método de 3 pasos para activar tu pensamiento difuso y aprender más fácilmente conceptos difíciles.

MOMENTO EUREKA

MOMENTO EUREKA

QUÉ DICE LA CIENCIA DEL PENSAMIENTO DIFUSO

Desde principios del siglo XXI se cree que nuestra corriente mental oscila continuamente entre dos modos de funcionamiento:

  1. El pensamiento enfocado, que aparece en cuanto prestamos atención a alguna tarea, concepto u objeto
  2. El pensamiento difuso, que surge cuando dejamos vagar nuestra mente sin un objetivo concreto

Existen diversas hipótesis acerca de la utilidad del modo difuso, ya que es obvio para qué utilizamos el modo enfocado. El modo difuso sirve para sostener los pensamientos sobre nosotros mismos, nuestros recuerdos, interpretaciones de los sucesos externos y los planes de futuro. Algunos autores opinan que el modo difuso sirve, en el reino animal, para vigilar el entorno mientras nos “enfocamos” en alimentarnos y otras actividades básicas (1). Esto permite detectar potenciales peligros y favorece la supervivencia.

El modo difuso es lo que permite a tu gato darse cuenta de que te acercas a su plato de comida, y por tanto bufarte o lanzarte un arañazo a modo de aviso.

QUÉ TIENE QUE VER EL PENSAMIENTO DIFUSO CON EL ESTUDIO

Según las investigaciones de Barbara Oakley (profesora en Coursera del curso “Learning how to learn”)(2), el modo difuso permite trabajar sobre diversos problemas en segundo plano, incluso mientras se realiza otra actividad que requiera cierto foco.

En el modo difuso de pensamiento participan múltiples áreas cerebrales. Durante la interacción de estas áreas, los nuevos conceptos aprendidos se rumian, se combinan entre sí y con conocimientos previos, y se consolidan de forma inconsciente.

Para esto, es necesario que previamente hayas estado trabajando de forma enfocada e intensa en un problema concreto: las similitudes y diferencias de las arritmias cardiacas, los fármacos psiquiátricos, las acciones de los distintos músculos del antebrazo…

Muchos artistas y escritores han usado el modo difuso para crear. Salvador Dalí usaba un truco para poner en marcha su creatividad más surrealista: se dice que se sentaba a dormitar con unas llaves en la mano. En el momento en que comenzaba a entrar en niveles superficiales del sueño, cuando las imágenes mentales se disparan, las llaves caían al suelo y el ruido le despertaba. Usaba entonces el material que había estado ensoñando para algunas de sus creaciones artísticas.

Existe un gran parecido entre crear y aprender. En el aprendizaje, tomamos elementos del exterior y los re-creamos, mezclamos y combinamos con nuestra anterior visión del mundo para generar una nueva forma de mirar las cosas.

En el caso del estudio de la Medicina, aprendemos a mirar el organismo humano, sus funciones y sus alteraciones de formas completamente novedosas para nosotros. Los conceptos son objetivos y generales para todos, pero la forma en que cada estudiante los asimila es completamente personal. Necesitas ser creativo para entender y aprender. Así, algunos guardan fotografías mentales del recorrido de las arterias por el cuerpo, mientras que otros necesitan “verse” como arterias para recordar cómo se disponen por el organismo, y otros pocos se ayudarán de su memoria verbal.

CÓMO USAR EL PENSAMIENTO DIFUSO EN 3 PASOS PARA RECORDAR MEJOR

No conseguirás nada si te limitas a leer superficialmente un tema y pretendes asimilarlo sin hacer nada más. El aprendizaje profundo de una materia requiere alternar muchas veces entre el modo enfocado y el difuso, y mejor si esto se produce de forma repartida en el tiempo (recuerda esta entrada sobre cómo espaciar repasos de forma inteligente).

Lo maravilloso de conocer el modo difuso es darse cuenta de que no necesitas machacarte durante horas y horas cuando llevas un tiempo razonable estudiando un tema y no acabas de entenderlo bien.

En una situación así, más de un estudiante comienza a decirse “¿Es que estoy tonto o qué?”, “Cómo es posible que no entienda este tema”, “Seguro que mis amigos van más adelantados”, y la única solución que ve es continuar estudiando el mismo tema; o cambiar al tema siguiente con la terrible convicción de que las cosas están yendo mal… NO HAGAS ESTO, PORQUE NO FUNCIONA.

Por el contrario, usa estos 3 pasos:

Paso 1.- Estudio enfocado de cada tema con el material adecuado: tus apuntes, las diapositivas del profesor, un atlas de consulta, y una fuente alternativa de consulta si es preciso (un libro; o también, por ejemplo, para temas de Anatomía, los vídeos del profesor Leonardo Coscarelli en Youtube son oro molido!)

Paso 2.- Descansa y activa tu pensamiento difuso. Si después de trabajar durante 2 horas, sigues sin entender el tema que estás trabajando, tu modo difuso seguirá dándole vueltas a los conceptos mientras te tomas un descanso bien merecido.

Según Barbara Oakley, estas son los mejores activadores de pensamiento difuso, al tiempo que te permiten descansar del esfuerzo mental realizado (2):

  • Ir al gimnasio
  • Echar unas canastas de baloncesto o jugar al fútbol
  • Correr o nadar
  • Dar una vuelta en coche
  • Dibujar
  • Escuchar música
  • Dormir (sí, dormir! El mejor activador conocido de pensamiento difuso)
  • Jugar a videojuegos
  • Charlar con amigos
  • Ver una película o un capítulo de serie

Paso 3.-Repasa el tema problemático antes de que hayan transcurrido 12 horas desde la sesión de estudio inicial. Esto puede tener lugar varias horas después, quizás al final del día, o a la mañana siguiente después de una noche de sueño. Es tiempo suficiente para que tu mente consciente haya dejado de reflexionar sobre los conceptos problemáticos; pero no tanto tiempo como para olvidar los fogonazos de comprensión que irán apareciendo sobre la cuestión.

Con este método comprobarás cómo vas ganando más claridad sobre la materia difícil. Si después del repaso sigues teniendo dudas, tendrás que programar más repasos en días posteriores, o consultar con un compañero de clase o un tutor. La visión ligeramente diferente que cada uno tenemos sobre los temas que estudiamos puede ayudarte a aclarar definitivamente lo que no eras capaz de entender en un principio.

¿CUÁL ES TU MÉTODO PARA LIDIAR CON TEMAS DIFÍCILES? COMPARTE EN LOS COMENTARIOS

REFERENCIAS

  1. Andrews-Hanna JR. The brain’s default network and its adaptive role in internal mentation. Neuroscientist 2012;18(3):251-70.
  2. Barbara Oakley. A Mind for Numbers. Versión traducida en Abre Tu Mente A Los Números (AMBITO PERSONAL)

 

 

Almudena Trinidad
almudena@dominalamedicina.com

Soy médico otorrinolaringóloga en un hospital de Madrid y soy Profesora Asociada de Medicina en la UAM. Ayudo a estudiantes de Medicina a desarrollar técnicas de estudio más eficaces para lograr mejores notas, recordar durante más tiempo y sentirse más seguros y felices con sus estudios.

3 Comentarios
  • Irene
    Publicado a las 08:03h, 25 abril Responder

    Totalmente cierto. De hecho, muchas veces que ya no puedo más con un tema, cambio de tema y luego vuelvo. Igual que en el examen tipo test! Y realmente me ha funcionado muchas veces. ¡Muy buena entrada, soy muy fan del blog! Muchas gracias, siempre viene bien recordar estas cosas para ponerlas en práctica.

  • Maribel
    Publicado a las 06:26h, 15 mayo Responder

    Hice el curso de Barbara Oakley en la coursera y estoy muy contenta, lo aplico en mi día a día, para cualquier cosa que quiera aprender o para mi trabajo. Una de los métodos que aplico es hacer un repaso de lo que estoy trabajando antes de dormir, por la mañana tengo ideas nuevas y más asimilados los conceptos.
    Muchas gracias por este post y los enlaces!

    • Almudena Trinidad
      Publicado a las 11:40h, 18 mayo Responder

      Gracias a ti por pasarte por el blog 🙂

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