He aprobado todo ¿Qué hago este verano?

La idea de este post surgió cuando leí las preguntas de algunos estudiantes en el blog efficientlearning.org. No daba crédito a lo que veían mis ojos… ¿Alguien que ha aprobado todo y pregunta cómo puede aprovechar el verano??? Por favor…

En España las vacaciones de verano, las que se hacen al finalizar el curso, duran entre 8 y 12 semanas. Esto son palabras mayores.

Mis vacaciones universitarias transcurrían principalmente en el piso familiar de Madrid y en la casa de mis abuelos, en un remoto pueblo extremeño. Repartía mis actividades entre chapotear en la piscina, leer novelas y repasar mis obras preferidas en la guitarra. Nunca repasé Medicina en verano, salvo el año que me quedó pendiente la Biología Celular de primer curso…

Recuerdo esos veranos en los que, en medio de una tarde de calor y sopor, a principios de agosto, miraba hacia atrás, ya sin recordar como habían sido los últimos días de exámenes. Y miraba hacia delante, y aún quedaba mucho tiempo para que comenzase el nuevo curso. No exagero si digo que me sentía como un navegante feliz en medio del mar, sin prisa por regresar a puerto.

Se ha hablado mucho del efecto negativo que tiene un descanso tan largo en el aprendizaje, sobre todo, de niños y adolescentes. En el caso de un médico o futuro médico, la formación continuada es fundamental para evitar que nuestros métodos se hagan obsoletos. El estudio diario de un médico no consiste en memorizar listas al estilo de un estudiante, sino más bien en leer revistas especializadas, repasar conceptos en monografías seleccionadas y contemplar vídeos de expertos (conferencias, cirugías, etc).

CÓMO HACER FORMACIÓN CONTINUADA SIENDO ESTUDIANTE

1. El primer punto y el más importante: descansa. Has pasado 4-6 semanas de exámenes, estudiando entre 8 y 10 horas diarias y afrontando un examen tras otro. Es importante pasar unos días completamente alejado de ese tipo de actividad.

Se recomienda descansar de una actividad haciendo algo completamente diferente, o bien algo que te guste mucho. En el caso del estudio, algo completamente diferente incluye actividad física y movimiento; y liberarse de horarios y obligaciones. En este sentido, marcharse a unas vacaciones de visitas programadas a una ciudad extranjera puede añadir más estrés que suponer un descanso…

descansar en verano

2. En una ocasión un estudiante me preguntó cómo podía hacer para no olvidar lo estudiado en el primer curso de Medicina. Mi respuesta fue que le resultaría imposible recordar todo lo que había tenido que memorizar, y que además no es necesario recordar todos los detalles de la Genética Médica para el futuro (salvo que tengas muy claro que vas a ser un investigador en ese campo).

Por tanto, si quieres repasar, te recomiendo seleccionar el material más básico de tus apuntes de cada asignatura y guardarlo en una carpeta aparte (de ordenador o de plástico), y ese es el material que puedes releer en las sesiones de repaso que hayas planificado. Por ejemplo, de Anatomía puedes seleccionar diagramas con la musculatura de distintas regiones corporales, así como esquemas básicos de anatomía de superficie de vísceras, sistema vascular, algunos cortes cerebrales, pero huye de los detalles.

Las sesiones de repaso no deberían de durar más de 30 ó 40 minutos seguidos, que es el tiempo máximo que suele aguantar nuestro cerebro a plena concentración.

3. “¿Estás loca? ¡No pienso repasar!”. De acuerdo, me parece legítimo, yo tampoco repasé en mi época universitaria. Pero no nos engañemos: el estudiante de Medicina suele ser un ratoncillo de biblioteca, alguien a quien le gusta el olor de los libros nuevos y que disfruta escribiendo y haciendo anotaciones. Después de 2 semanas de ocio total, de indolencia bajo el sol y de mínima actividad intelectual, apuesto lo que quieras a que echas un poco de menos tus rutinas de lectura y concentración. ¡Confiésalo! 😉

Si quieres mantener tu cerebro ágil, o incluso ganar capacidad de comprensión con vistas a mejorar en el curso siguiente, te propongo varias actividades:

  1. Lee todos los posts de este blog e imagina formas de poner en marcha los diversos métodos que se hablan en él. Antes de realizar acciones complejas, en muchos casos, hemos imaginado lo que íbamos a hacer. Hacer un recorrido mental por las posibles innovaciones en tu estudio, descubriendo obstáculos y resolviéndolos de antemano, te va a facilitar poner en marcha técnicas nuevas cuando llegue el próximo semestre lectivo.
  2. Lee por placer. Sobre todo, si no tienes costumbre de leer libros o periódicos en tus ratos de ocio, retoma la costumbre. En un grupo de 23 estudiantes de Medicina que tuve en la UAM, solamente 3 de ellos leía regularmente; solamente 1 de estos estudiantes leía libros. En un meta-análisis de 2015, Nakanishi (1) observó que la lectura extensiva realizada durante 1 año mejoraba la capacidad de comprensión lectora. Si no lees nunca, compra un periódico deportivo o una revista de historia, de informática o lo que te apetezca. Si sólo lees la prensa deportiva, escoge un libro para este verano: ciencia ficción, novela romántica, misterio… No es necesario leer filosofía ni El Quijote para beneficiarse de la lectura extensiva, la que se hace por disfrute (la lectura propia del estudio se denomina “intensiva”).
  3. Comienza a estudiar una asignatura del próximo curso. Antes de que me tiréis piedras, un inciso: nada de utilizar un manual MIR. Estos manuales son útiles para asimilar datos con vistas a volcarlos en un examen, pero son muy poco atractivos. Si alguna de las asignaturas te parece más interesante, elige un libro en tu biblioteca pública más cercana o compra una monografía en tu librería médica de referencia. No elijas el volumen más grueso ni más completo. Es más, te recomiendo que escojas el libro que tenga más tablas, fotos o tablas, dentro de los básicos.  “¿Por qué un libro?”, puede que te preguntes… Porque no es lo que usas habitualmente para preparar exámenes. Los libros están más elaborados que unos apuntes, y pueden contener incluso historias que hacen más interesante la materia.
  4. Aprende música / pintura / teatro o cualquiera de las artes que siempre quisiste aprender y para las que nunca tuviste tiempo. Seguirás ejercitando tu mente, pero en un ámbito diferente de la Medicina, y aún así tus capacidades mentales se beneficiarán. Busca cursos intensivos presenciales en tu ciudad, o sigue vídeos de Youtube (hay muchos tutoriales de instrumentos musicales, manualidades, etc), o inscríbete a un curso online gratuito de los muchos que existen hoy en día en la red. En la web de Class Central puedes buscar por categorías y aprender de una vez por todas esa disciplina que siempre te ha interesado.
  5. Estudia idiomas. En España vemos series y películas dobladas al castellano, y eso nos ha situado históricamente a la cola de las habilidades linguísticas. Si el inglés aún se te resiste, ha llegado el momento de volver a disfrutar de tus series y películas favoritas en su idioma original.  Si quieres repasar Medicina, y a la vez mejorar tu inglés, échale un vistazo a las plataformas (de pago) Sketchy Medical y Pathoma, que contienen gran cantidad de vídeos de mucha calidad sobre microbiología, anatomía, farmacología y patología médica.

¿Y TÚ, VAS A HACER ALGO DIFERENTE Y FORMATIVO ESTE VERANO? PONNOS LOS DIENTES LARGOS Y EXPLÁYATE EN LOS COMENTARIOS DE DEBAJO 🙂

Dedo apuntando

REFERENCIAS

  1. Nakanishi, T. (2015). A meta-analysis of extensive reading researchTESOL Quarterly, 49(1), 6-37.

 

Almudena Trinidad
almudena@dominalamedicina.com

Soy médico otorrinolaringóloga en un hospital de Madrid y Profesora Asociada de Medicina en la UAM. Ayudo a estudiantes de Medicina a desarrollar técnicas de estudio más eficaces para lograr mejores notas, recordar durante más tiempo y sentirse más seguros y felices con sus estudios.

2 Comentarios
  • Iratxe
    Publicado a las 11:20h, 03 julio Responder

    ¡Hola! 🙂

    Jaja hace algunos años a mí me asustaba un poco el verano porque pensaba que me aburriría, pero la verdad es que al final acababa por hacer planes con los demás o conmigo misma y no me aburría nunca; estos últimos años en cambio, me he sumado a los campos de trabajo y estoy encantada. Es una forma de aprender, ayudar, conocer gente joven y pasárselo bomba que me gusta mucho.

    Creo que la cuestión, más que estudiar Medicina como tal, es hacer cosas pero con la mentalidad de “lo que te pida el cuerpo”, porque si no (por lo menos a mí me pasa) no descanso entre curso y curso; después de tantas semanas de obligaciones y horarios autoimpuestos, lo que más me gusta y mejor me sienta hacer son actividades que me supongan un reto pero que no me den pereza y que no exijan disciplina, como lo que dices de aprender algo que siempre has querido aprender (estudiar idiomas también, pero por ejemplo a mí esto último no me apetece nada desde que empecé la carrera, me da muchísima pereza ponerme a estudiar otra vez después de los exámenes).
    En mi caso, me puse con el ganchillo y ahora con el yoga jaja La cuestión es no parar 🙂

    Gracias por la entrada, ¡un saludo!

  • Almudena Trinidad
    Publicado a las 14:17h, 03 julio Responder

    Un saludo, Iratxe!
    Tú eres de las mías entonces, de hacer en verano “lo que te pida el cuerpo”. Es una buena forma de descansar cuando has aprobado todo 😉

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