Soy un fraude, soy un impostor

¿Alguna vez has tenido la sensación de que no eres tan inteligente como creen tus padres?

¿A veces piensas que en realidad eres mediocre y que sacas buenas notas en los exámenes porque tienes suerte?

Has llegado a tus límites, no podrás seguir engañándote: en realidad no eres buen estudiante. Eres normalito. No, eres más bien torpe.

Mira esos compañeros que sacan las mejores notas. Suben la media y te cuesta un mundo llegar a la nota de corte. Nunca llegarás a ser como ellos. Empiezas a sentir envidia, incluso odio. Eso te hace sentir peor persona…

Puede que en realidad no sirvas para lo que estás estudiando.

sindrome del impostor

¡PARA! ESTÁS EN UN ERROR

No te preocupes, no eres raro/a. Esas sensaciones de inadecuación son muy frecuentes y algunas estadísticas lo describen en un 30-40% de los estudiantes en algún momento de sus vidas. En un estudio hecho sobre residentes de Medicina Interna, alrededor de un 43% se sentían impostores (1).

En 1978, Clance y Imes, dos psicólogas clínicas, le dieron el nombre de “impostor phenomenon”. Actualmente se conoce más con el nombre de “síndrome del impostor”.

¿QUÉ ES EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR?

Consiste en la creencia de que somos menos capaces de lo que hemos aparentado hasta ahora y en un corto plazo de tiempo los profesores y nuestra familia lo van a descubrir. Esta creencia persiste a pesar de la evidencia contraria, como el simple hecho de que has sido capaz de ir superando los estudios curso a curso.

Inicialmente se describió en mujeres que conseguían altos rendimientos profesionales, pero que se sentían inadecuadas y ansiosas sobre sus logros. Más adelante se observó que estos sentimientos también afectan a los hombres.

Entre los estudiantes es muy frecuente encontrar este síndrome en algún momento de la vida académica. En una investigación rápida en Medline y Google, he descubierto varios artículos sobre este tema en revistas de enfermería, y menciones especiales a estos sentimientos entre residentes extranjeros que están trabajando en Canadá (1). También en afroamericanos favorecidos por programas especiales de inserción académica y laboral.

Inglaterra

Se dice que este síndrome aparece a menudo en personas que consiguen grandes logros, en estudiantes que suelen sacar buenas notas. Pero a pesar de las evidencias, estos estudiantes creen que lo consiguen gracias a la suerte; o a ayudas externas; o porque el resto de compañeros han estudiado poco.

¿POR QUÉ APARECE EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR?

No puedo hacer una recopilación exhaustiva de las teorías psicológicas que están detrás de este síndrome, ya que no lo he estudiado tanto. Pero hay algunos factores que me llaman la atención y me recuerdan mi experiencia:

  • Es fácil que surjan en entornos nuevos, según Valerie Young, experta en este tema. De modo que puedes haberlo sufrido al empezar tu carrera universitaria. Un lugar nuevo, materias que nunca has estudiado, mayores exigencias… es fácil que hasta el mejor estudiante del instituto dude de sí mismo/a hasta que aprende a manejarse en su nuevo contexto.
  • Etiquetas familiares de superioridad: si durante el colegio y el instituto has sido un estudiante aventajado, tus padres habrán hablado con orgullo de tus capacidades y de tu inteligencia y tú habrás creído en ellos. Pero al empezar la universidad te has tropezado con la dura realidad de las asignaturas nuevas, los duros catedráticos, las aulas llenas de decenas y decenas de estudiantes… Puedes dudar seriamente de lo que te decían tus padres.

Cuando se empieza la carrera; cuando se llega a las asignaturas clínicas, diferentes a todo lo anterior; cuando se te atraviesa una asignatura que no te gusta, ¡es normal tener dificultades! La materia sube un escalón, y poco a poco aprendes a superar ese escalón: tomas mejores apuntes, encuentras mejores libros en la biblioteca, memorizas más información para los exámenes.

Pero muchos estudiantes se quedan con la sensación inicial de incapacidad y miedo, y no se dan cuenta de que ya no tiene sentido seguir sintiéndose así. Es como si un niño pequeño siguiera sintiendo miedo de soltarse de la mano de su madre cuando ya lleva meses caminando. Pero los niños pequeños pierden el miedo y siguen avanzando, y acaban corriendo y saltando.

CÓMO SUPERAR EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR

  • A menudo es suficiente con darte cuenta de que estás teniendo esos sentimientos de forma automática, y aprender a detectarlos en cuanto aparecen.
  • Comentarlo con compañeros y amigos que también lo han llegado a sufrir sirve de ayuda. Cuando te das cuenta de que es algo corriente, pierde parte de su poder amenazador. Hasta el mismo Einstein dudaba de sus méritos hacia el final de sus días. Si no te atreves a hablarlo abiertamente por el momento, lee sobre otras personas que lo han padecido. Richard Felder, un profesor de ingeniería que ha publicado numerosos artículos sobre la enseñanza de este campo, padeció él mismo este síndrome y durante su carrera como profesor ayudó a sus estudiantes a superar esa angustia.
  • Rompe con el automatismo: busca en tu memoria tus triunfos pasados, tus trabajos escritos brillantes, aquellos exámenes que bordaste, aquel tema que fuiste capaz de explicar a tu amigo y le permitió aprobar. Sin duda están ahí, o no habrías llegado donde estás ahora. Ponlos por escrito y repásalos de vez en cuando.
  • Date cuenta de una cosa: no es lo mismo “ser” incompetente que “sentirse” incompetente. Algunos piensan que si sientes algo con fuerza, es real, y no es así. Valerie Young trabaja este aspecto específicamente con sus clientes.
  • Acepta los elogios que te lleguen de profesores y buenos amigos. Si te los hacen, es porque has hecho algo bien. Ponlos por escrito y compáralos con tus sensaciones, de modo que poco a poco vayas mejorando tu percepción de la realidad. David Dunning, un experto en psicología social de la Universidad de Cornell, ha demostrado en varios estudios que somos muy malos a la hora de juzgarnos a nosotros mismos. Dejemos entonces que nos ayuden los que están cerca de nosotros.
  • Olvídate de ser perfecto. ¡No hay nadie perfecto! Todos aquellos deportistas o profesores o investigadores brillantes a quienes admiramos han tenido que trabajar muy duramente para llegar donde están, porque hubo un momento en el que aún NO-TENÍAN-NI-IDEA. Federer y Nadal, dos de los mejores tenistas del mundo, siguen perdiendo partidos incluso en sus mejores temporadas. Acepta que tú tampoco podrás llevar todos los temas perfectamente al examen. No pasa nada si apruebas alguna asignatura por los pelos. Haz cuentas: tu media al final de la carrera se verá muy poco afectada.

Aún recuerdo cuánto me pesaba haber sacado “solamente” un aprobado en Anatomía I, en Inglés, en Psiquiatría y en otras asignaturas… Cuánto pensé que iba a influir en mi carrera… Nada más lejos de la realidad. Mi inglés era malo durante la Universidad y mejoró durante la residencia, permitiéndome trabajar en Inglaterra.  Aprendemos día tras día. Si estamos atentos, podemos aprender cosas nuevas continuamente. Eso es, precisamente, lo que hace que vivir merezca la pena: saber más, ser mejores, perseguir ilusiones.

¿CÓMO HAS SUPERADO TUS MALAS SENSACIONES DURANTE TUS ESTUDIOS?¿ESTÁS AÚN EN ELLO? ANÍMATE A COMENTAR Y PARTICIPAR

REFERENCIAS

  1. Legassie J1, Zibrowski EM, Goldszmidt MA. Measuring resident well-being: impostorism and burnout syndrome in residency. J Gen Intern Med 2008;23:1090-1094

 

Almudena Trinidad
almudena@dominalamedicina.com

Soy médico otorrinolaringóloga en un hospital de Madrid y soy Profesora Asociada de Medicina en la UAM. Ayudo a estudiantes de Medicina a desarrollar técnicas de estudio más eficaces para lograr mejores notas, recordar durante más tiempo y sentirse más seguros y felices con sus estudios.

5 Comentarios
  • lorena
    Publicado a las 15:29h, 22 agosto Responder

    Me siento una fracasada. Llevo un par de días raros, esos en lo que lees pero crees que no aprobarás a pesar del esfuerzo que haces, que lo que haces está mal. Y cambias de rutina porque rompes el esquema que debes de seguir. Y no suben tus netas para el examen MIR.

    • Almudena Trinidad
      Publicado a las 08:48h, 31 agosto Responder

      Hola, Lorena: Si estás estudiando el MIR, entiendo tu situación. Estos exámenes tan a largo plazo conllevan estos problemas, es decir, el pasar por etapas de bajón en los que te cuesta asimilar conocimiento nuevo.

      Las academias MIR hacen competencia entre ellas con diversos métodos, uno de ellos el ofrecer más simulacros. En mi opinión, tanto simulacro es innecesario para algunos estudiantes, y a menudo contraproducente, salvo que seas de aquellos que no se vienen abajo por un mal resultado. Piensa que en este tipo de examen se producen avances medibles en plazos amplios, tan amplios como lo que cuesta dar una vuelta al temario, quizás 2-3 meses. Sobre todo si los simulacros contienen preguntas de todas las especialidades. Es lógico por tanto que mucha gente tenga problemas para subir netas en esta fase intermedia, la que va entre el final del verano y el comienzo del otoño.

      Otra razón para los bajones de rendimiento es que las academias diseñan un plan de estudios único, pero cada estudiante es diferente. A algunos les irá bien en esta fase y avanzarán con rapidez y a otros les irá mal. Es difícil para una academia acertar con todo el mundo. También es difícil para los estudiantes adaptarse al ritmo de la academia.

      Un detalle que es muy importante: las academias te lo ponen todo tan fácil, con resúmenes excelentes, esquemas, dibujos, reglas mnemotécnicas, que tu trabajo de estudio en casa se puede volver muy pasivo. En esos casos, el cerebro se aburre. Literalmente. Todos los expertos recomiendan un estudio activo en el que tú misma manipules el material a fondo y le des vueltas. Eso implica hacer tus propios esquemas, tus propias preguntas de examen, etc. Si tu forma de estudiar consiste solamente en releer los manuales y las preguntas, tienes que introducir más variedad. Quizás rehaciendo esquemas de los temas que traigas peor aprendidos de la carrera. No con todos los temas o asignaturas, claro. Algunos los puedes simplemente releer, pero ve alternando métodos.

      Otra manera de alternar es estudiar alguna asignatura en un lugar diferente del habitual: un parque, una biblioteca…

      Espero que estos comentarios te ayuden. Un saludo, y a por la variedad!

      • Mbb
        Publicado a las 23:09h, 12 julio Responder

        Hola Almudena! Acabo de leer el post y me ha parecido muy interesante.Me identifico con muchos de los aspectos que se tratan,he vivido algo similar a lo largo de la carrera.A veces no somos capaces de identificar hasta qué punto nuestro entorno y la presión que nos autoimponemos pueden llegar a mermar nuestras capacidades.
        Además estoy completamente de acuerdo con tu parecer acerca de las academias MIR. He vivido la experiencia este año pasado y no ha resultado como esperaba,así que me estoy volviendo a preparar.Y creo que es fundamental tener en cuenta lo que dices.Cada estudiante es un mundo y los planes de las academias no son individualizados.Ello puede llegar a frustrar sobremanera si no te adaptas como la mayoría y es que como tú bien dices el llevar un plan estandarizado y además con una carga grande de simulacros en algunos casos es,sin duda, contraproducente. Esta vez estoy centrándome menos en seguir las directrices en cuanto a técnicas de estudio y esquemas proporcionados a rajatabla, y más en elaborar mis propios esquemas para interiorizar el material a mi manera,siempre dentro de unas directrices mínimas, claro está,pero sin tener ansiedad por hacer algo “diferente” a lo que toca en el horario.
        En definitiva,adaptándolo a mí y a mi forma de interiorizar el conocimiento.
        Por ello me ha gustado mucho leer tu opinión al respecto,me resulta reconfortante.
        Además creo que es un aspecto que las academias tendrían que abordar y tratar mucho más abiertamente.

        Quizás mi experiencia sirva a alguien que acabe de embarcarse en la aventura.

        Un saludo y enhorabuena por el blog 🙂

        • Almudena Trinidad
          Publicado a las 11:11h, 14 julio Responder

          Hola! Gracias por comentar en el blog.

          En este post no mencioné las academias MIR, por lo que aclaro mi postura sobre las mismas: no me parecen perjudiciales. Tampoco me parecen imprescindibles para preparar el MIR.

          Un problema que he detectado en opositores MIR es que la pasividad de leer un material ya perfectamente elaborado les dificulta mantener la atención semana tras semana, sobre todo en los primeros meses (verano, calor, familiares de vacaciones…). En otros casos, más de 30 simulacros en menos de 1 año les resulta más estresante que productivo.

          Respecto a la “neurosis del estudiante de Medicina”: han recibido tantas alabanzas durante los años de instituto que no han prestado atención a sus propias sensaciones interiores. Cuando fallan en primero de Medicina, siguen prestando demasiada atención a lo externo, la nota. De ese modo, no se dan cuenta de que han fallado por falta de metodología adecuada. De modo que se dicen “Soy tonto”, en vez de “He usado técnicas insuficientes”, que es lo real. Has entrado en la Universidad, amigo, ya has demostrado que eres inteligente 😉

  • ¿Qué dice la evidencia? - Feedback en el contexto clínico - La Navaja de Hanlon
    Publicado a las 15:21h, 10 diciembre Responder

    […]  Esto se conoce como el efecto Dunning-Kruger, y es una de las causas del famoso “síndrome del impostor” en Medicina. Y aquí entra el papel clave del Feedback: ayudar a “calibrar” la […]

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