¿Qué tipo de estudiante eres?

Recientemente tuve un debate en Twitter donde se hablaba de la mejor manera de calificar los exámenes de Medicina (puedes leer con detalle sobre este tema en esta excelente revisión escrita por Miguel Galán).

En el curso del debate “tuitero” se mencionó varias veces que todos los estudiantes de Medicina son brillantes, pues así lo exige el sistema y la exigencia de una altísima nota media para entrar en una Facultad de Medicina, al menos en España (más de 12 puntos sobre 14).

Algo me suena mal en esta afirmación, ya que, a mis ojos, cada estudiante con el que conviví en mi época de Facultad, y cada estudiante que conozco como profesora es diferente. Hay grandes diferencias en cuanto a motivación por aprender, logros en exámenes escritos, desempeño en las prácticas, capacidad de organización…

Si quieres saber más de este asunto, sigue leyendo…

¿TODOS LOS ESTUDIANTES DE MEDICINA SON IGUALES?

Al cabo de 6 meses ó 1 año del comienzo, se observan capacidades diferentes. Así, algunos superan con notas brillantes los primeros exámenes y otros se dan enormes batacazos. Cómo asimilen estas primeras experiencias definirá su futuro disfrute o sufrimiento en los siguientes años de carrera.

¿Todos iguales?

Que cada estudiante sea diferente, ¿Significa que unos son mejores que otros?

En mi opinión, el resultado de los primeros exámenes de la carrera (y de cualquier examen) son solamente eso, resultados de exámenes, no un diagnóstico sobre tus capacidades intelectuales. Guardan correlación entre el tiempo que has dedicado a estudiar y las técnicas utilizadas, y nada más. Pero claro, hay que saber superar exámenes para llegar a trabajar en lo que nos gusta. ¿Y si resulta que te cuesta la vida aprobar los exámenes???

Antes de mejorar tus técnicas de estudio, memorización y organización, conviene saber cuáles son tus puntos débiles y fuertes. En esto, un estudiante debe proceder casi como un atleta profesional. Un tenista del circuito profesional pasa mucho tiempo analizando su saque y sus diversos golpes, con el fin de dirigir mejor los esfuerzos durante el entrenamiento.

Como atletas de la mente, los estudiantes universitarios ganan si conocen sus métodos y trucos y reflexionan sobre su forma de trabajar…:

  1. Para mejorar los resultados (las notas y la retención de lo que aprenden); o…
  2. Mejorar el proceso por el que llegan a buenos resultados (dedicando menos horas al estudio y haciéndolo más eficiente).

¿CÓMO PUEDO MEJORAR?

Lo primero que hago en la asignatura optativa de Medicina de la UAM sobre Técnicas de Estudio es sacar a la palestra este tema y pasar unos cuestionarios a los estudiantes.

Esta idea surgió cuando encontré un artículo del año 2002 donde se hacía una revisión sistemática de trabajos que intentaban detectar los estudiantes de Medicina con más éxito (1). Dicho trabajo relacionaba el estilo convergente de Kolb y el estratégico de Entwistle con la obtención de mejores resultados en la carrera.

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¿Acaso quiero hacer un diagnóstico de mis alumnos y por eso les paso unos  cuestionarios el primer día de clase? No tanto. Quiero que reflexionen. Como dicen Coffield y cols en su revisión sobre el tema (que podéis encontrar en este enlace), pensar sobre estilos de aprendizaje ayuda a reflexionar a profesores y alumnos sobre el asunto, y de esta manera llegar a conocerse mejor.

Se entiende por estilo de aprendizaje el conjunto de motivaciones y estrategias que usamos para aprender cualquier cosa. Existen más de 71 teorías sobre estilos de aprendizaje. Esto significa, principalmente, que ninguna de estas teorías es plenamente satisfactoria. Sin embargo, me gusta usar los cuestionarios de Vermunt y de Entwistle para empujar a los estudiantes a la reflexión. Y mi teoría favorita (siendo solo una aficionada a la psicología de la educación) es la de Entwistle.

¿ERES SUPERFICIAL O PROFUNDO?

Una cosa que me gusta de esta teoría: no habla de estilos rígidos, sino de “abordajes” del aprendizaje que pueden variar a lo largo de la vida del individuo. Abre así la puerta a la posibilidad de cambio y de mejora. Es más, yo creo que los abordajes pueden variar a lo largo de los años que pasas estudiando una carrera, e incluso entre asignaturas de un mismo curso.

Distingue 3 tipos de abordaje:

  1. Superficial
  2. Estratégico
  3. Profundo

Para que te hagas una idea, un “superficial” puntúa alto en las escalas que miden la “Falta de propósito”, la “Memorización sin relación”, “Limitado al temario” y el “Miedo al fracaso”. Ahora confiesa…¿quién no ha estudiado así para una asignatura que odia o en la que ha empezado a estudiar demasiado tarde?

El abordaje profundo se caracteriza por puntuar algo en las escalas “Búsqueda de significado”, “Relación de ideas”, “Uso de evidencia” e “Interés en las ideas”. Muchos estudiantes comienzan a estudiar así cuando entran en la carrera de sus sueños, y van introduciendo modificaciones según los resultados que obtienen en los exámenes.

El abordaje estratégico (el asociado con mejores resultados según el trabajo de Ferguson y cols (1)), puntúa alto en las escalas “Estudio organizado”, “Gestión del tiempo de estudio”, “Alerta a las demandas en evaluaciones”, “Logro” y “Monitoreo de la eficacia”. Hablando sobre esto con estudiantes de distintos cursos de Medicina, muchos comentan que logran mejores notas cuando, en vez de estudiar para saber, estudian para aprobar los exámenes. La buena noticia es que, además de retener conocimiento para superar el examen, puedes llegar a aprender, disfrutar del conocimiento y recordar para el futuro.

No soy ninguna experta en teorías del aprendizaje, ni en psicometría, ni en la interpretación de cuestionarios. Tan sólo tengo el convencimiento de que es posible mejorarse a uno mismo como estudiante y como aprendiz de cualquier tema que nos interese en la vida. También me parece fundamental que sepas conocerte, aceptarte como eres y seas consecuente con tus resultados en los exámenes. Es decir:

  • Si te das cuenta de que abordas tus estudios de forma “superficial” porque tienes otras actividades, asume tus notas aunque sean malas.
  • Si quieres mejorar tus notas, deberás buscar estrategias dirigidas a ese objetivo concreto.
  • Si una asignatura te gusta mucho y le dedicas mucho tiempo, no necesariamente sacarás la mejor nota, pero habrás disfrutado del proceso.

…Y HAZ CASO DE GALILEO…

Galileo y su frase

 

REFERENCIAS

  1. Ferguson E, James D, Madeley L. Factors associated with success in medical school: systematic review of the literature. BMJ. 2002 Apr 20;324(7343):952-7.
  2. Coffield, F, Moseley, D, Hall, E & Ecclestone, K. Learning styles and pedagogy in post-16 learning: a systematic and critical review. Learning & Skills Research Centre, 2004 (London). Accesible en http://sxills.nl/lerenlerennu/bronnen/Learning%20styles%20by%20Coffield%20e.a..pdf

 

Almudena Trinidad
almudena@dominalamedicina.com

Soy médico otorrinolaringóloga en un hospital de Madrid y Profesora Asociada de Medicina en la UAM. Ayudo a estudiantes de Medicina a desarrollar técnicas de estudio más eficaces para lograr mejores notas, recordar durante más tiempo y sentirse más seguros y felices con sus estudios.

3 Comentarios
  • Miguel
    Publicado a las 13:24h, 31 enero Responder

    Cuando entré en la carrera me llevé muchísimos batacazos en los primeros exámenes. Entré con una mentalidad de abordaje “en profundidad”, pero sin técnica y sin saber priorizar. Desde entonces muchos amigos de cursos superiores me repitieron una frase: “Tienes que dedicarte a aprobar, no aprender”.

    Al principio odiaba esa frase y lo que representaba, pero al final, y por pura necesidad, ha sido lo que ha regido mi estudio los últimos años. Ha habido un par de asignaturas que he estudiado de forma superficial, pero casi todas ha sido con un abordaje “estratégico” (mirar exámenes de años pasados, ver que preguntas eran más rentables etc).

    Me imagino que lo idóneo sería algo más parecido al abordaje profundo. Por otra parte, me pregunto si luego los de la UAM tenemos tan buenas notas en el MIR tiene algo que ver con que nos ensañan a aprobar y sacar nota, no aprender. Saqué un notable en psiquiatría, y sin embargo al empezar la rotación me quedé completamente en blanco cuando me preguntó el adjunto la definición de psicosis o realizar una anamnesis mental.

    Algo se nos queda sí, especialmente si usas técnicas como repetición espaciada, pero muchas veces me da la impresión que lo que se nos queda es más de cara al MIR que de cara a nuestra futura práctica asistencial.

    Gracias por la entrada :).

  • Andrés
    Publicado a las 22:56h, 31 enero Responder

    Interesante Almudena, ¡hace tiempo que leía tu blog pero todavía no había comentado!

    Por lo que he leído, supongo que mi estilo es el del abordaje profundo. Tal vez hace unos años este tipo de estudio era más complicado y no resultaba tan rentable teniendo presenta la relación tiempo/rendimiento. Ahora bien, a día de hoy con Google, basta con introducir las palabras clave adecuadas para llegar a ese PDF o web que te aclare ese punto oscuro que necesitas conocer sí o sí.

    Eso sí, cuando el tiempo apremia, amén por los exámenes de años anteriores y los TOPs

    Saludos 😉

    • Almudena Trinidad
      Publicado a las 09:10h, 07 febrero Responder

      ¡Muchas gracias por comentar, Andrés! La verdad es que hace años también era posible ser un estudiante profundo… Bastaba con estudiar por un libro para embobarte en detalles interesantes pero que sospechabas que no pedirían en el examen.
      Un abrazo 🙂

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