Dudas de vocación ¿Estás estudiando la carrera adecuada?

Esta semana traigo un post hecho con corta-pega. ¡Pero no te vayas! Pongo aquí una serie de comentarios que surgieron en el blog hace unos pocos meses y que se refieren a las dudas de vocación que algunos estudiantes de Medicina tienen en algún momento de la carrera.

Parece raro, pero es un problema que he observado siempre en varias personas en cada curso. El momento en el que aparecen las dudas de vocación es variable, y hay dos grandes categorías:

1. Aquellos que dudan en 1º y 2º curso, porque las asignaturas del ciclo inicial de Medicina no se corresponden con la idea que traían acerca de lo que significa estudiar para ser médico. La Estadística, la Física Médica, y los detalles más ínfimos de la Anatomía descorazonan y aburren a más no poder. Si encima suspendes, la crisis está servida.

Contra esta desilusión, no desesperéis: a mitad de carrera llegan las asignaturas clínicas, que se corresponden totalmente con la profesión de médico.

2. Los que dudan cuando llegan a 3º ó 4º y se enfrentan a las primeras prácticas en un hospital.

Para quien no haya llegado a ese punto, os diré que mi impresión inicial fue desalentadora. Algunos pacientes están muy enfermos y sabes que van a morir; el olor de los pasillos a menudo es desagradable y refleja los síntomas que padecen los pacientes (diarreas, vómitos, imposibilidad para moverse de la cama y asearse debidamente); algunos profesionales están quemados y tratan con brusquedad al estudiante novato…

Con el tiempo te acostumbras a ciertos olores, sabes evitar las horas en que se está aseando a los pacientes en la cama, aprendes a detectar (y ESQUIVAR) en 1 minuto al profesional que te va a plantar dificultades y descubres que muchos pacientes mejoran rápidamente tras el tratamiento hospitalario, lo que hace el trabajo más gratificante.

También debes saber que la formación médica es muy “hospitalocéntrica”, pero también se hace mucha Medicina en centros de Atención Primaria, con pacientes en mejores condiciones, y que puedes valorar salidas profesionales en otros entornos como la gestión de ayuda humanitaria, prevención sanitaria, medicina forense y legal, gestión de centros e investigación.

duda

SIN MÁS DILACIÓN, TE TRAIGO EL COMENTARIO DE LARA, UNA ESTUDIANTE EN DIFICULTADES Y CON DUDAS VOCACIONALES. MI RESPUESTA Y LA DE OTRA LECTORA DEL BLOG LE AYUDARON A REFLEXIONAR Y TOMAR UNA DECISIÓN

Lara, 12 de julio de 2016. Comentario al artículo “Felicidad y productividad

“Hola Almudena:

Leo tu blog desde hace un tiempo y me gusta muchísimo. Considero que es muy útil y necesario un apoyo para los estudiantes, más allá de las palabras de aliento que, aunque siempre son maravillosas, no son tan prácticas como que te den pistas sobre cómo hacer aquello que te va superando.
Esta entrada en concreto hace que me vea especialmente reflejada. Tengo 31 años y aunque llevo 4 en la carrera voy a empezar tercero. Es una situación que, aunque es responsabilidad mía, me da mucha vergüenza admitir. Adquirí el mal hábito desde el principio de no presentarme a los exámenes, y he entrado en un círculo vicioso de ”no estudiar suficiente- no presentarme- deprimirme- sentirme incapaz…” del que no sé cómo salir. Suelo aprobar las asignaturas a las que me presento, pero no soy capaz de llevar más de 3 asignaturas a la vez ( mi incapacidad reconozco que reside en la falta de voluntad ante los increíbles tochos).

Este verano tomaré una decisión que aún no sé bien cuál será. Soy muy mayor, y no sé si es por lo quemada que estoy pero a veces no sé si me sigue gustando la carrera. No me gustaría dejarla, pero me hace pensar seriamente en ello el hecho de no saberme capaz (esto es, creo que soy demasiado vaga) y las dudas en cuanto a las posibilidades laborales una vez acabada y en el caso de que supere el MIR.

He tenido circunstancias familiares muy difíciles en este tiempo, pero creo que los conflictos son intrínsecos al día a día de cualquier persona y no creo que aferrarme a ello como excusa me haga ningún bien.

Escribo todo esto por que no hay en mi familia personas que trabajen en sanidad, y estoy muy perdida. Me sería de gran ayuda tu opinión, más que no sea agradable de leer.

Muchas gracias por tu tiempo y por el blog.”

Mi respuesta, 12 de julio de 2016

“Hola, Lara

Muchas gracias por seguir el blog y por comentar 🙂

He leído con mucho interés lo que me cuentas. Creo que más de una persona se sentiría identificada con tu situación. Así a primera vista me parece que tienes un discurso interno muy pesimista, o sea, te dices a ti misma muchas cosas negativas. Escribes “vergüenza”, “círculo vicioso”, “incapaz”, “muy mayor”, “demasiado vaga”, “excusa”…

Hace poco, hablando con un catedrático de psicología sobre las diferencias en rendimiento entre estudiantes de Medicina, me comentó que estas diferencias no podían explicarse por incapacidad intelectual. Cuando alguien ha conseguido entrar en una carrera universitaria exigente como esta, ya ha demostrado capacidades intelectuales suficientes. El desempeño que tengas dentro de la carrera dependerá de la motivación, sobre todo.

Respecto a la decisión que dices tienes que tomar este verano, intenta sentir, más que pensar, lo que quieres. Si pensar en dejar la carrera te produce tristeza, si no ves futuro después de eso, no la dejes. Es muy difícil saber lo que realmente se quiere, y normalmente exige que estés alerta sobre ti misma para detectar las señales que te inclinan hacia un lado u otro. ¿Alguien cercano o con mucho ascendiente sobre ti te pide que hagas una cosa u otra? A veces pensamos que deseamos algo, y quien realmente lo desea es alguien externo cuya opinión es importante para nosotros. Atenta a esas señales. Si una dirección te hace sentir ligera o alegre, es la correcta. Si te pesa o te abruma, no lo es, aunque se disfrace de sentido del deber. Pero tienes que darte unas semanas para ir percibiendo estas señales, no puedes decidirlo en 24 horas. Un truco para saber si lo que decides hacer es correcto: busca este verano actividades que te gusten, y sal de tu domicilio habitual. Ve al mar, a la montaña, da paseos largos entre árboles, ríete lo que puedas. En momentos de disfrute es más fácil que, en segundo plano, tu mente esté valorando las opciones de forma más fiable. Puede que te vengan ráfagas de deseos de continuar, y eso te haga sentir bien. Eso será una buena señal. También lo será si lo que vienen son ráfagas de deseos de abandonar y dedicarte a otra actividad, y eso te hace sentir bien. Lo que resuene con sensaciones positivas será tu camino a seguir.

Con 31 años no eres “muy mayor”. Conozco gente que ha cambiado de especialidad con 36 años y están felices y trabajando después de esto. Todo depende de si te lo puedes permitir, es decir, si puedes tener sustento aunque sigas estudiando. Entrar a hacer un MIR con 35 ó 36 años, si es de una especialidad que amas, será satisfactorio tengas la edad que tengas.

Todo el mundo tiene problemas, de acuerdo, pero si pasas por un problema difícil tienes todo el derecho a reconocer que es difícil, independientemente de que tires adelante. Lo que si está claro es que una circunstancia externa difícil hace muy duro pelear contra creencias negativas sobre ti misma. Se juntan demasiadas cosas. Si la vida te da un respiro, tienes margen para pelear contra esas creencias que tienes sobre ti misma: “demasiado vaga”, “incapaz”… Creencias tan radicales suelen ser falsas. Más que incapaz, simplemente no has encontrado tu manera. No eres vaga, es que no has encontrado aún cómo motivarte día a día.

Si tienes un discurso tan negativo sobre ti misma, es difícil motivarse para estudiar y para probar técnicas nuevas que podrían darle un vuelco a tu situación. Hablas de la falta de voluntad ante los increíbles tochos… ¡Y es que realmente hay que tener cerebro de acero para estudiar en tochos! Piensa que cualquier libro de texto lleva una cantidad de trabajo inmensa para su contenido, y también para el formato y la edición. Un tocho hecho por alumnos necesita de mucha brillantez por parte de todos para que el resultado sea mejor que un libro. No dudo que haya tochos buenos, pero yo he visto algunos de calidad dudosa, o muy irregular.

A menudo me da la sensación de que el cerebro se aburre cuando le dan todo hecho, cuando no tienes que pelearte con un libro para extraer un esquema-resumen hecho por ti misma, construido a tu gusto. Si el tocho o el manual MIR te lo da todo masticado, es más difícil “entrar” en la tarea, entrar en flujo. Entrar en flujo se consigue cuando estás haciendo algo difícil, pero accesible para ti, y tienes que poner un esfuerzo de tu parte, pero ni demasiado intenso ni demasiado leve. En este sentido, prueba a preparar tus propios esquemas. A algunas personas ir a clase les ayuda, simplemente porque el desafío de escuchar conceptos y plasmarlos sobre el papel les resulta estimulante. Esa síntesis y plasmación en apuntes, aunque sean incompletos, ya supone un aprendizaje. Piensa si puede ser una opción para ti.

Respecto a las técnicas que usas con los tochos, probablemente consistan principalmente en releer y subrayar. Prueba a elaborar tu propio tocho completando tus notas de clase, o usando un libro. Prueba a comenzar una asignatura haciendo exámenes sobre ella, para que las preguntas iniciales prendan la curiosidad sobre la materia. En fin, puedes probar métodos diferentes, sin miedo a que no te funcionen, porque está claro que la situación actual, en la que sientes tanto aburrimiento, no es mejor.

Para terminar, porque esto está siendo casi más largo que un artículo normal del blog, ¿cómo planificas el estudio? En la mini-guía que escribí y colgué hace 2 semanas está la técnica de la línea del tiempo, que puede elaborarse para cada asignatura y comparar en paralelo para ver cómo puedes compaginar el estudio de todas.

Puedes seguir consultando cualquier duda que te surja. Un abrazo y espero seguir leyéndote por el blog 🙂

Almudena”

Respuesta de Esther, 26 de julio de 2016

” Hola Lara. Me estaba dando un paseo por el blog de Almudena y no he podido evitar sentirme totalmente identificada contigo. No estudio Medicina sino Veterinaria (he consultado a Almudena en una situación similar a la tuya). Así que bueno, no es una opinión fiable 100%, pero quizá te ayude.

Tengo 26 recién cumplidos y estoy en tercero de veterinaria, así que imagínate qué lastre cargo a las espaldas. Me planteo en un futuro hacer Medicina. Y sí, todo parece muy complicado, todo parece horrible!! y yo tampoco me presento a los exámenes, logro presentarme a pocas asignaturas al año, porque no estudio lo suficiente (me distraigo con estupideces y sobre todo con pensamientos negativos recurrentes) y cuando quiero ponerme a estudiar pienso que no me da tiempo y no voy a los exámenes. Y es un error absoluto porque ese pensamiento reside en la falta de confianza en uno mismo. Y como dices es un bucle infernal, ay, qué bien te entiendo.

Pues bien, la vida no es perfecta, y echarte en cara una y otra vez que en su momento no lo hiciste como debiste no te va a sacar del atolladero, eso sólo empeora la situación. Date un respiro, analiza dónde tienen origen tus dificultades e intenta superarlas, a tu ritmo, no es ni demasiado tarde, ni eres demasiado vieja ni nada por el estilo, no te dejes llevar por los simples convencionalismos sociales y nada de vergüenza, lo has hecho lo mejor posible y eso nunca será motivo de vergüenza. Si empezaste Medicina sería por algo, por vocación, curiosidad, etc. Cuando se “acaba” la vocación y empiezas a plantearte que quizás deberías dejarla, es hora de trabajar y buscar esa motivación donde quizá antes no te habías planteado y no hace falta buscarla dentro de la Facultad. Si haces cosas fuera que te motiven, seguramente luego seas capaz de sacarle más partido al tiempo de estudio. Yo no tengo ni idea, pero entiendo esa sensación de angustia de no saber cómo salir, y creo que retroceder o abandonar si empezaste la carrera con ilusión, no tiene sentido, puesto que hay algo, aunque ahora no lo veas, que en su momento te hizo decidirte por Medicina. De todas formas, esa es una decisión que puedes tomar sólo tú, y sea cual sea, si la tomas pensando en ti, será la buena.

Consultar a Almudena ha sido muy buena idea, en mi caso pocas personas han sabido transmitirme la tranquilidad respecto al futuro que necesitaba como ella.

Mucho ánimo y un abrazo a las dos.”

Respuesta final de Lara, 20 de agosto de 2016

“Hola Esther!

muchas gracias por tu comentario, acabo de leerlo. Me ha gustado mucho sentirme tan identificada y tus palabras. y creo que llevas razón cuando dices que una vez acabada la vocación hay que echar mano del esfuerzo, recordar qué nos ilusiona y buscar motivaciones.
He buscado ayuda profesional y en septiembre seguro que puedo escribirte un mensaje tan positivo como el que has escrito, gracias de verdad 🙂
Tanto Veterinaria como Medicina son carreras con mucha carga académica, y estoy convencida de que el problema es como tú has dicho, falta de confianza o sentimiento de no estar a la altura… Cualquier entrada del blog de Almudena ayuda, pero el empujón que necesitamos para dejar de ponernos trabas a nosotras mismas solo podemos encontrarlo, como has dicho, buscando las causas. Estoy segura que podrás superar, y con el tiempo y escuchándote a ti misma, tomar la mejor decisión.
¡Mucha suerte!

Gracias Almudena por tu contestación, no dije nada pero me ha ayudado mucho. La leí a todo mi entorno y he seguido tu consejo. Aún no es 100% seguro pero creo que seguiré en Medicina y por supuesto leyendo y comentando tu blog, que a muchos nos ayuda con los días un poco complicados.

¡Saludos! 🙂”

DOY LAS GRACIAS A LARA Y ESTHER POR DARME PERMISO PARA REUNIR EN UN SOLO POST SUS MENSAJES. ESPERO QUE SIRVA DE AYUDA A QUIEN LO ESTÉ PASANDO MAL, Y QUE SEPAN QUE ANTES O DESPUÉS SALDRÁN DEL BACHE

¿HAS VIVIDO UNA EXPERIENCIA DE DUDA VOCACIONAL? COMPÁRTELO CON NOSOTROS EN LOS COMENTARIOS

Almudena Trinidad
almudena@dominalamedicina.com

Soy médico otorrinolaringóloga en un hospital de Madrid y soy Profesora Asociada de Medicina en la UAM. Ayudo a estudiantes de Medicina a desarrollar técnicas de estudio más eficaces para lograr mejores notas, recordar durante más tiempo y sentirse más seguros y felices con sus estudios.

6 Comentarios
  • Luis
    Publicado a las 21:35h, 18 septiembre Responder

    Qué hay de los que tienen la crisis en 6º-PreMIR?

  • Nicolas
    Publicado a las 16:52h, 02 marzo Responder

    Hola Almudena! Muy lindo el Blog , ayuda a motivar mucho. Ahora estoy en duda con mi carrera si realmente es mi vocación porque me agarran esos miedos de cometer malas praxis en un futuro , o de no ser feliz por estar las 24 horas trabajando. Dudo.porque hay mucha competencia también entre los médicos , gente que es desagradecida también por comentarios , muchas caras tristes de los que ejercen la medicina… En fin me gustaría ver tu opinión con respecto a lo que estoy planteando , a veces me da n vuelta por la cabeza .Tengo 22 años y estoy en tercer año , me cambie dos veces de carrera y aun mis padres me mantienen.Gracias

    • Almudena Trinidad
      Publicado a las 12:05h, 05 marzo Responder

      Muchas gracias por seguir el blog y por escribir, Nicolás! 🙂

      Yo creo que el miedo al futuro siempre está presente en un estudiante de Medicina, o debería estarlo. Eso significa que eres consciente de lo que pondrán los pacientes en tus manos (su vida y su salud, lo más preciado). Así que no te preocupes, porque siempre harás lo necesario por hacerlo bien y eso es la máxima garantía que puede ofrecer cualquier ser humano.

      Mala gente hay en todos los colectivos, no temas encontrarte más personas egoístas o poco empáticas en Medicina que en otros ámbitos. Puede ser que determinadas facultades tengan una cultura más competitiva, pero en el mundo real encontrarás los mismos personajes buenos y malos que en cualquier profesión.

      Respecto a la exigencia en tiempo y esfuerzo de la carrera, depende de qué salida profesional elijas y dónde. En España el horario oficial es de 8 a 3, y aparte vienen las guardias; pero en muchos Servicios esto no se respeta, sobre todo aquellos con muchos pacientes ingresados, ya que el trabajo de planta hospitalaria lleva mucho más tiempo que, por ejemplo, el de consulta. Depende del hospital, de la especialidad… Las guardias de 24 horas son duras, pero cuando has hecho unas cuantas es satisfactorio darse cuenta de que eres capaz de llevar adelante un trabajo exigente con ese horario. No es lo ideal, desde luego; la propia Medicina nos enseña los efectos del cansancio sobre la salud y el rendimiento intelectual. Pero mientras la costumbre horaria sea esa, hay que aguantarse y pasarlo lo mejor posible.

      Si finalmente no te gusta la medicina asistencial, siempre podrás elegir otros caminos como la investigación, la gestión de centros sanitarios, la docencia, el asesoramiento a empresas farmacéuticas, etc. Si llevas 3 años, sigue adelante, te alegrarás infinitamente de acabar algo que has empezado y que es tan hermoso 😉

      Espero que estos consejos te ayuden un poco. Gracias de nuevo por seguir el blog :))

      • Nicolas
        Publicado a las 19:12h, 05 marzo Responder

        Muchas gracias nuevamente por responder mi mensaje…Puedo decir que lo que me motiva muchas veces es el de ayudar a los demás pero a veces no creo en mi por miedo a no saber qué hacer en un momentó cara a cara con un paciente. A veces me cuesta estudiar también , no logro tener una motivación lo suficiente como para estudiar cueste lo que cueste , noto que soy algo disperso también.. Me gustaría saber sobre más técnicas de como estudiar porque en los finales no obtengo altas calificaciones a lo que me frustra un poco de no obtener lo deseado. Quiero lograr algún cambio en formas de estudio para que finalmente sepa como estudiar y lograr calificaciones mejores. Desde ya muchas gracias Almudena…

  • Isabella
    Publicado a las 00:55h, 28 julio Responder

    Hola Almudena! He leído tu blog y creo que es lindo que quieras motivar a las personas. Me siento identificada con las personas que han escrito porque la verdad yo igual tengo dudas de mi vocación. Voy en 2do semestre y tengo pensamientos constantes de la carrera; me preocupa mucho fallar aunque sé que me gustaría mucho terminar la carrera, y siento que este miedo simplemente no me deja dar el 100%, no me deja concentrarme bien en lo que estudio y me siento como incapaz con lo que hago. El ambiente tan competitivo igual me hace sentir peor porque me siento menos que los demás aunque por dentro se que si podría hacerlo pero por alguna razón aún no me desenvuelvo bien. Si dejara la carrera me sentiría triste y que fracasé pero si sigo tengo miedo de que en un futuro me arrepienta de mi decisión, aparte de que no puedo pensar en otra carrera para estudiar. Lo que más anhelo en la vida es hacer algo por las personas y mejorar su calidad de vida; pero tengo ese miedo de cometer algún error y fallarles a mis pacientes o no ser exitosa. Otro problema es que dejé mi ciudad natal y a mi familia para venir al DF a estudiar medicina en una de las mejores facultades y simplemente cuando las cosas se ponen difíciles me deprimo porque no tengo a mi familia conmigo a pesar de que me den todo su apoyo aunque estén lejos de mi y mis demás compañeros si tienen a sus familias aquí. Igual tengo miedo de dejar de verlos por la carrera y no tener esa vida que igual quiero en un futuro..Ser médico, tener hijos, tener esposo ¿crees que sea posible tener todo eso?..Necesito motivación y me gustaría mucho que me dieras un consejo.. Muchas gracias

    • Almudena Trinidad
      Publicado a las 18:46h, 17 agosto Responder

      ¡Hola Isabella! Siento mucho el retraso en contestar tu mensaje… Lo leí un día que estaba de viaje por vacaciones y acabo de encontrarlo de nuevo. Mil disculpas.

      Es duro comenzar a estudiar una carrera tan competitiva en otra ciudad y lejos de tu familia. Seguro que tienes más compañeros en tu situación. Es triste que haya semejante competitividad en una carrera como Medicina, donde buscamos aprender a restaurar la salud de nuestros semejantes. Desgraciadamente durante la carrera encontramos ambientes que arriesgan nuestra salud, tanto mental como física. Es un problema que existe en todo el mundo, pero se agudiza en países como el tuyo, según me han contado.

      El 2º semestre aún es pronto para haber desarrollado estrategias eficaces de estudio. Y aunque pienses que tú eres menos que los demás, puedes estar segura de que más del 90% de tus compañeros está sintiéndose igual, aunque no lo manifiesten. Eso es algo que compruebo año a año cuando doy clases de técnicas de estudio presenciales en mi Facultad. Los estudiantes se asombran de comprobar que no están solos.

      Te recomiendo que dediques algún tiempo todas las semanas a practicar ejercicio o alguna afición que te facilite relacionarte con personas afines, incluso que no estudien Medicina. Cuando te venga la sensación de menor valía, piensa que es solamente eso, una sensación. Intenta poner en marcha la técnica de Cornell para tomar notas en clase. Estudiando, prueba tablas y mapas mentales para trabajar los temas más difíciles. Y para repasar, pon en marcha las flashcards, poco a poco. Estos son los básicos para comenzar a mejorar.

      Te deseo mucha suerte. Ya sabes dónde está el blog y mi contacto si necesitas algo más 🙂

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