Mentalidad de crecimiento y mejorar como estudiantes

Sí, puedes mejorar como estudiante. Puedes hacerlo no solamente curso tras curso, sino mes tras mes.

Hay pocas verdades absolutas en la vida y esta es una de ellas: no importa qué edad tengas, cuánto sepas, qué habilidades domines ni cuánto hayas estudiado. Siempre podrás mejorar, y a menudo aprendes algo nuevo de personas que no esperabas que te enseñaran nada.

Por qué los estudiantes me hacen mejorar

Con solo abrir Twitter y Facebook, puedo disfrutar de nuevas entradas en blogs de estudiantes y de residentes. No hay semana en que no me asombre por algo nuevo.

Los días 5 y 6 de noviembre de 2016 se celebraron unas jornadas sobre Medicina y entorno digital en el Colegio de Médicos de Madrid. ¿Quiénes idearon esas jornadas? Estudiantes. @mgalandejuana,  @ElenaArmas,  @dantachan,  @javierprats se liaron la manta a la cabeza y encontraron apoyo directo en @BorjaCastejon y el resto de equipo del Colegio. Trajeron a ponentes alucinantes como @mlalanda@ihmedrano@ojedathies@abogadoenferme@jrsendin y otros que podréis conocer si rescatáis todo lo que en Twitter se habló con la etiqueta #MeDiMad.

Yo soy especialista en ORL y profesora de la UAM, y una loca de las Redes Sociales, pero… ¡no se me habría ocurrido hacer algo parecido!

Moraleja: abre los ojos y las orejas. Puede que algún jovencito de primer curso te enseñe una técnica de estudio que tú no conocías.

Por qué los antiguos sabios me enseñan a mejorar (también)

Una de mis entradas del blog menos populares es la titulada Aprovecha el tiempo como Gregorio Marañón.

El título debe de parecer poco atractivo aunque se trate de una gran figura médica e intelectual española del siglo XX.

Curiosamente, una frase de Gregorio Marañón me llevó a usar un concepto que está revolucionando la forma de gestionar el tiempo de mis alumnos de mentoría: “trapero del tiempo“.

Mis alumnos de mentoría están aprendiendo a encontrar las 25 horas ocultas del día para repasar más para los exámenes, con el fin de no tener que renunciar al tiempo de ocio, descanso y ejercicio que es tan importante para cualquier persona.

Les animo a hacer un inventario de “trapos de tiempo” para repasar flashcards y así enfrentarse con más control y  menos ansiedad a los exámenes cercanos. ¡¡Y FUNCIONA!!

La clave está en aprovechar ratos sueltos para repasar conceptos sueltos que previamente has seleccionado mientras estudiabas (en forma de flashcards o de preguntas de autoexamen). Cada concepto aparece en forma de pregunta y se contesta (o se repasa la respuesta) en menos de 1 minuto: ¿Qué antibiótico está indicado en una angina de Plaut-Vincent? ¿Qué 2 signos en auscultación cardiaca son típicos en estenosis mitral? Nombra 3 causas de ojo rojo doloroso.

¿En qué trapos de tiempo puedes repasar lo anterior?

  • Bicicleta estática en el gimnasio
  • Mientras se calienta la comida o la cena
  • Mientras te cepillas los dientes
  • Mientras esperas el autobús o el tren
  • Esperando al tutor de prácticas en la planta

Si quieres saber más sobre cómo usar flashcards para repasar, lee la entrada que escribí para el blog de yourmedlife.

Método “lean” para las empresas

El método “lean” fue descrito por Eric Ries y se basa en buscar prácticas ineficientes y mejorar continuadamente un producto durante todas las fases de su desarrollo. Tiene que ver también con conceptos como “innovación continua” y “producto mínimo viable”.

Un ejemplo práctico: una empresa quiere saber si es posible ganar dinero vendiendo zapatos online. ¿Qué hace, comprar un montón de zapatos y arriesgarse a no poder venderlos si la idea fracasa? No. Contacta con zapaterías tradicionales y cuelga fotos de sus zapatos online. Cuando comprueba que sí, que la gente está encantada de comprar productos online, entonces puede arriesgarse a invertir más dinero en tener stock de zapatos.

Como ves, es un proceso de prueba con mínimo riesgo. No necesitas arriesgar todo tu capital para ver si la idea funciona.

Análogamente, como estudiante, no necesitas invertir todo tu tiempo en una nueva técnica de estudio para ver si funciona. Prueba tus métodos con UNA sola asignatura. Si tienes éxito, podrás extender la innovación a todas las demás.

¡Cuidado! Tampoco te obsesiones con una determinada técnica. Puede que se ajuste a ti por completo, puede que no. Puede que tengas que cambiar algo.

Los 3 pasos del proceso continuo de mejora como estudiante

Paso 1. Abre los ojos y los oídos

No ignores a los compañeros que son más jóvenes, o a los que estudian otra carrera. No desdeñes lo que un señor del siglo XIX puede ofrecerte. Mantente atento, mantente atenta a los éxitos que descubres a tu alrededor… No sabes de dónde puede venir la próxima idea.

Paso 2. COPIA.

Copia lo que te guste, lo que le funcione a tu amigo de la Facultad, lo que haga el empollón/a de clase.

Copia lo que te llame la atención, lo que te parezca que pueda funcionar. Copia lo que le funcione muy bien a otros. No tengas miedo, porque es muy probable que te vaya bien.

Cuando lancé mi servicio de mentoría, copié el ejemplo de página de venta de uno de mis blogueros de referencia. ¡No estaba nada mal! En 3 semanas, cerca de 20 personas preguntaron por el servicio y 12 finalmente me contrataron.

¿Te llaman la atención los mapas mentales? ¿Apuntes con tablas? ¿Dibujos de anatomía hechos a mano? ¿Una forma más sencilla de subrayar? Ese software de flashcards que tiene buena pinta… Cópialo sin miedo y prueba a usarlo en una de tus asignaturas. Cuando funcione, podrás adaptar el método en todas las demás.

De esta forma de introducir métodos nuevos hablé en la entrada Zona de pruebas.

Paso 3. ADAPTA. Cambia lo que falle, adapta los métodos a tu personalidad, a lo que te guste a TI. Una vez probada la técnica estándar, modifica lo que necesites igual que otros “tunean” su coche o su moto.

Al terminar la mentoría con una de mis alumnas, me hizo un comentario que me llamó la atención: “Al inicio del servicio realmente no sabía que era lo que había contratado, creía que era una especie de tutorial sobre técnicas de estudio en general”.

¡Caramba! No era eso lo que estaba ofreciendo con la mentoría. Así que volví a leer mi página de venta, y entendí por qué mi alumna me decía eso. De modo que cambié parte del texto para intentar que reflejara lo que ofrezco de verdad.

Tony Buzan, el ideólogo de los mapas mentales, insiste en que usemos dibujos y colores diferentes para hacer cada mapa mental más visual y significativo. Pero, si a ti te cansan los colores y no te hacen falta ¡A la porra los colores! Usa lo que quieras.

Yo te he hablado en este blog de cómo usar tablas comparativas para estudiar, y te insisto en que no compares más de 3-4 entidades en la misma tabla. Pero, si después de probarlo, el cuerpo te pide ir pegando folios y aumentando la tabla hasta el infinito porque así ves, p. ej., todas las neoplasias hematológicas en una sola tabla gigante, ¡adelante!

BE WATER, MY FRIEND. Las técnicas están a TU servicio, y no al revés. Estamos acostumbrados a intentar amoldarnos a las normas desde los tiempos del colegio. Eso se acabó.

¿QUÉ NUEVA TÉCNICA QUIERES APRENDER A USAR?

Almudena Trinidad
almudena@dominalamedicina.com

Soy médico otorrinolaringóloga en un hospital de Madrid y soy Profesora Asociada de Medicina en la UAM. Ayudo a estudiantes de Medicina a desarrollar técnicas de estudio más eficaces para lograr mejores notas, recordar durante más tiempo y sentirse más seguros y felices con sus estudios.

4 Comentarios
  • Javier
    Publicado a las 14:32h, 10 marzo Responder

    Buen articulo la verdad que muy interesante para quienes estudiamos, gracias!!

    • Almudena Trinidad
      Publicado a las 08:47h, 11 marzo Responder

      Gracias, Javier, me alegro que que te guste 🙂

  • Wagneris
    Publicado a las 03:09h, 27 marzo Responder

    Me gustó mucho “trapos de tiempo” lo pondré más en práctica esto, a la larga es de muy buen provecho. Gracias por su artículo, me ha encantado.

    • Almudena Trinidad
      Publicado a las 09:32h, 27 marzo Responder

      Gracias! 🙂

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